LA SANACION INTERIOR DE LOS ESPOSOS.
Lect. I Jn 4,7-21.
1. El corazón herido(roto) impide dar y recibir amor.
Por qué a pesar de la buena voluntad, tantas parejas se aman tan poco? Por qué, a pesar de tantos esfuerzos y de tener vínculos tan
Estrechos , muchas parejas experimentan grandes dificultades para amarse mutuamente?
En parte se debe a la falta de amor a si mismo. Ahora veremos otra causa; en parte también se debe a nuestro corazón herido. A lo largo
De nuestra vida nos ha faltado experimentar el amor y hemos recibido heridas de parte de los demás, sobre todo, de nuestros padres y familiares, culpable o no.
“Dios es amor”. I Jn 4,8. Cuando Dios creó al hombre lo hizo a su imagen y semejanza y en este sentido se asemeja a Dios, cuando da amor y recibe amor. Además el señor siempre nos ha amado y ha querido que el hombre se moviera a través de actos de amor. El niño concebido con amor, debe permanecer en el seno materno rodeado de amor y aceptación de la madre, y luego nacer en el seno de un hogar para recoger toques positivos de amor de toda la familia, el padre, la madre, los hermanos y demás parientes. Este es el plan de Dios para que el hombre sea su imagen y semejanza. Viva el amor y aprenda a dar y recibir amor.
Desafortunadamente, este plan de Dios se ha dañado; el pecado ha herido lo más profundo del ser humano ha herido el amor, se ha introducido el egoísmo, el odio , el desamor. El hombre ha sido concebido y ha sido recibido en el hogar en medio de la tragedia del desamor: odio, rencor, disgusto o en medio del amor condicionado con interés. Hemos recibido muchos rechazos y los seguimos recibiendo a lo largo de nuestra vida. Y todo esto va influyendo en nosotros y va a repercutir luego en nuestra conducta. La sicología nos enseña que , tanto el amor como el desamor, los toques positivos de amor como los rechazos van quedando grabados en nuestro corazón, como en un disco duro, que luego se va a reproducir en nuestra vida, todos los toques positivos de amor nos van capacitando para ser felices y vivir a plenitud el amor, para dar y recibir amor. Mientras que los rechazos y el desamor van hiriendo cada dia más el corazón, lo van llenando de temores, complejos, odios y resentimientos e impiden que el hombre sea feliz y lo hace incapaz de dar y de recibir amor. Y esto es lo que explica, en parte la crisis de muchas parejas de muchos hogares.
Por qué muchos cónyuges son incapaces amar, de perdonar, de experimentar los detalles de amor del otro? Por qué muchos padres no alcanzan a brindar todo el amor a sus hijos? Porque están heridos sus corazones, están resentidos.
Para explicar esto muchos sicólogos hablan de que al matrimonio no van dos personas, como se cree, sino cuatro personas; el esposo con sus criterios de adulto y el niño que hay en él; la esposa con sus criterios de adulto y de niña que hay en ella. Cuando novios más que todo se expresa el adulto y de esta manera se conocen y actúan. Pero luego en la vida matrimonial surgen las actitudes del niño que en cada persona, Por ejemplo: En un momento dado, en el esposo habla y actua el niño adolorido que hay en él y no el hombre maduro que sentiría y reaccionaria y actuaria de una manera distinta. Lo mismo podríamos decir de la esposa que no es la propia de una persona madura. Y es exacta la palabra porque entonces no se está pensando y actuando como un hombre maduro o una mujer madura sino como un niño o una niña. Si ustedes, después de una actuación infantil de estas, que no tiene razón en la vida matrimonial, se preguntan: Por qué actuó asi, descubrirán muy pronto la razón: actuó en ese momento el niño o la niña herida, el niño o la niña a la cual le falto amor.
A través de la vida y experiencia con las parejas hemos descubierto esta verdad. Por ejemplo, un joven que tiene continuos impulsos de quitarse la vida, como tantos que se presentan en la actualidad, si estudiamos la causa , quizá se deba a que era un hijo no deseado, y tal vez, la madre huya intentado abortarlo. En la actualidad esto se vé mucho porque hay muchos hijos no deseados y rechazados.
Un padre o una madre que son duros con sus hijos, quizá se deba a que con ellos también sus padres fueron duros.
Continuara.....